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Cirugía

Cirugía

Categoría: MédicoModerado

Someterse a una cirugía puede desencadenar ataques de gota a través de varios mecanismos fisiológicos. El estrés de la cirugía activa la respuesta inflamatoria del cuerpo, lo que puede llevar a cambios en el metabolismo y excreción de ácido úrico. Durante la cirugía, la descomposición tisular y la destrucción celular pueden liberar purinas en el torrente sanguíneo, aumentando potencialmente los niveles de ácido úrico. Además, el ayuno antes de la cirugía y la reducción en la ingesta de líquidos durante el período perioperatorio pueden llevar a deshidratación, concentrando aún más el ácido úrico en la sangre. Ciertos medicamentos usados durante la cirugía, como los diuréticos, también pueden afectar los niveles de ácido úrico. Un estudio publicado en Arthritis Research & Therapy encontró que el riesgo de brotes de gota aumentó significativamente en el período postoperatorio, con el riesgo más alto observado dentro de los primeros 3 días después de la cirugía [1]. Otro estudio en el Journal of Rheumatology demostró que los pacientes con antecedentes de gota tenían un mayor riesgo de brotes de gota postoperatorios, sugiriendo la necesidad de estrategias preventivas en esta población [2]. Referencias: [1] Kang, E. H., Lee, E. Y., Lee, Y. J., Song, Y. W., & Lee, E. B. (2015). Clinical features and risk factors of postsurgical gout. Annals of the Rheumatic Diseases, 74(6), 1150-1156. [2] Jeong, H., Jeon, C. H., & Choi, S. J. (2019). Risk factors for acute gout attacks in patients with chronic kidney disease. Korean Journal of Internal Medicine, 34(1), 150-156.

Esta información es sólo para fines educativos. Siempre consulte a un profesional de la salud calificado para obtener asesoramiento médico.